Desarrollo de transgénicos
Una agricultura sustentable

Biotecnología y el hambre en el mundo

Es un sistema de producción agrícola que consiste en depositar directamente la semilla en el suelo que no ha sido labrado, arado o removido, pero donde quedan los restos del cultivo anterior en la superficie. La intención es que las semillas de malezas no lleguen a la parte superior de la tierra y no se estimule su crecimiento, así como evitar la destrucción de la materia orgánica. Este sistema de producción niega la idea de que la agricultura solo es posible a través de la labranza. Por esta razón ya no puede hablarse de “tierras arables” sino más bien de “tierras sembrables”. Paraguay se encuentra a la vanguardia a nivel mundial en el uso de este sistema, con cerca del 90% de sus tierras agrícolas cultivadas con siembra directa (SD).

Este método se basa en:
» la ausencia de labranzas o aradas
» la rotación de los cultivos
» el mantenimiento permanente de los suelos cubiertos por los rastrojos o los cultivos
» el uso de abonos verdes
» la utilización de herbicidas

Renovar la materia orgánica
La importancia de la materia orgánica, uno de los componentes sólidos del suelo, es crucial en la productividad de este recurso, de manera que su conservación y, en la medida de lo posible, su enriquecimiento son esenciales para un manejo agrícola sostenible.
La materia orgánica es también el ámbito y soporte para el desarrollo de la meso y microfauna, permitiendo de esta forma que el suelo tenga vida. Interviene además en el ciclo de varios nutrientes, como el nitrógeno y el azufre, impactando en la fertilidad de la tierra.
El uso de abonos verdes es un principio de primer orden del sistema de siembra directa.

Proteger el suelo
La principal ventaja de la SD es su carácter conservacionista, pues es fundamental a la hora de cuidar el suelo y sus riquezas, los recursos agrícolas más importantes. Al no existir laboreo de la tierra, la SD permite la aireación natural del suelo y el mantenimiento de su estructura porosa. Un suelo con estas características hace posible la devolución del agua a los cultivos, el desarrollo de las raíces y la circulación de los nutrientes. Los rastrojos de los diferentes cultivos, al descomponerse luego de la cosecha, aportan nuevos poros biológicos de alta estabilidad, ya que están recubiertos por los residuos de la acción microbiana (humus).

Renovar la materia orgánica
La presencia de una cobertura de residuos vegetales con el uso de la siembra directa tiene un efecto directo en la eficiencia en el uso del agua por los cultivos. Los rastrojos protegen la superficie de la fuerza de impacto de la lluvia que, si cae en suelo desnudo, tiende a diseminar partículas en la superficie dando lugar a un fenómeno conocido como “sellado” del suelo con la formación de una lámina prácticamente impermeable, disminuyendo la infiltración. Los rastrojos reducen, además, drásticamente el escurrimiento del agua, favoreciendo la infiltración. De igual manera, la cobertura vegetal consigue que las pérdidas de agua por evaporación sean mínimas. Mayor infiltración, menor evaporación, mayor retención de la humedad en el suelo, convierten a la SD en el sistema más eficiente en la utilización del agua, el recurso más escaso en la producción agrícola de secano.

Ventajas y beneficios
a. Las tierras consideradas marginales, bajo el antiguo paradigma, son utilizables con la siembra directa, con lo que se incorporan nuevas extensiones para la producción de alimentos.
b. La siembra directa requiere de menos gastos en combustible y demanda menos tiempo operativo.
c. Reduce la erosión del suelo, además de disminuir su compactación.
d. Mejora la conservación del agua, aumentando su infiltración en el suelo y reteniendo humedad.
e. Mejora los suelos.
f. Reduce el tiempo entre cultivos.
g. Facilita el control de malezas.
h. Puede aumentar los rendimientos por hectárea.
i. Reduce los requerimientos de maquinarias tanto en potencia como en variedad.
j. Dependiendo del área y el rubro, puede permitir incluso tres cosechas al año.
k. Disminuye la emisión de gas carbónico a la atmósfera.

Dos formas de ver la agricultura

Enfoque tradicional de la agricultura

EN TIERRAS ARADAS: La lluvia arrastra sedimentos despojando a la tierra de importantes nutrientes

» Para la producción agrícola es indispensable preparar el suelo primero.
» Es necesario enterrar los rastrojos con las herramientas de labranza.
» El suelo puede y debe estar desnudo durante semanas y meses.
» Calentamiento del suelo por radiación directa.
» La quema de los rastrojos es un paso necesario.
» El énfasis está en los procesos químicos operados en el suelo.
» Los abonos verdes y la rotación de cultivos son solo opciones.
» La erosión gradual del suelo y la pérdida de su capacidad productiva es una consecuencia natural de la agricultura.

Enfoque nuevo de la agricultura

EN TIERRAS CON SIEMBRA DIRECTA: El agua corre limpia, sin arrastrar sedimentos.

» Con la siembra directa no es necesaria la preparación tradicional del suelo para lograr la producción agrícola.
» Es necesario que los rastrojos de los cultivos se mantengan en la superficie.
» El suelo debe estar permanentemente cubierto.
» La quema de los rastrojos es extremadamente contraproducente.
» El énfasis está puesto en los procesos biológicos del suelo.
» El empleo de abonos verdes y la rotación de los cultivos son esenciales.
» La erosión del suelo no es una consecuencia inevitable de la agricultura y es señal más bien de la utilización de métodos inadecuados de cultivo.

   
 
    
 
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